Viernes, 02 de Mayo de 2008 - 23:45

Resumen del Bernia

Como comentaba el miércoles, ayer fuimos a la sierra de Bernia, a hacer un poco de senderismo. La ruta seguida es la que se puede ver en la imagen de la entrada anterior, pero eliminando el recorrido previo de subida que era por carretera, que lo hicimos con el coche, el cual llegó con un olor a quemado insuperable.

Inocentes de nosotros, que ibamos como si nada

Cuando llegamos al inicio del camino que llevaba a la senda, me dí cuenta de que la gorra no habría estado mal, pero aquí un experto en remedios caseros se fabricó un atuendo a lo Lawrence de Arabia. Me sirvió incluso más que la gorra, la cual no habría evitado que me quemara el cuello, y la cara. Con el atuendo en cuestión protegí totalmente el cuello y la frente, por lo que sólo me he quemado un poco la nariz y mofletes…XD

Conquistando territorios en mi faceta de árabe improvisada

La primera parte de la excursión tenia, para mí gusto, un paisaje un tanto repetitivo y era en constante subida hasta llegar al Forat Norte, que constituía un cuarto del recorrido.

Los cuatro en el descanso previo a la entrada en el Forat

Forat por la cara Norte

La segunda parte del recorrido, después de la breve parada para disfrutar de las vistas, fue todo en bajada, con una pendiente bastante pronunciada, pero que se hacia más ameno por cambiar un poco el paisaje. En este trozo fue dónde más gente encontramos. A mitad de recorrido de esta segunda etapa (más o menos en la Font de Bernia), nos encontramos a un grupo de novatos, con deportivos y vaqueros, el grupo en cuestión tenia como transporte pesado 6 niños y niñas de diferentes edades, y encima con apoyo logístico de un carrito para niños pequeños. Cuando nos preguntaron por la subida instantáneamente dieron marcha atrás.

Haciendo los monguis en versión Ternari después de beber de la fuente

La mañana iba pasando, y nosotros llegamos a las Casas de Bernia, donde no paramos más que para ver el mapa de pendientes y ver qué nos quedaba. Proseguimos, ahora ya con subida, hasta más o menos unos 250 metros antes de la tercera curva (contado desde Casas de Bernia). Ahí encontramos un pino que hacía la sombra perfecta para parar a descansar y comer, pues ya eran las 2.

Bea atándose las botas antes de retomar la marcha después de jalar (Lugar de jalamiento)

Una vez terminamos la comida y la siesta de protocolo, enfilamos a las 4 de la tarde, el último tercio de recorrido, desde el punto anterior, hasta el cruce (desde donde empezamos) que hay después de pesar el Fort de Bernia. Se podía dividir en dos etapas, la primera con una fuerte subida, hasta llegar al primer Giro, y a segunda hasta el final. A mitad de camino se encontraba el Fort de Bernia, emplazamiento de la época de Felipe II, como ya expliqué anteriormente.

Miguel y Au al final de la subida, ya sólo quedaba llegar al fuerte.

Una vez terminamos la excursión emigramos a Altea la Vella para tomarnos un cafetico helado y acabarnos las tortas que nos había traído Bea.

Al final fuimos Miguel, Bea, Au y yo. La pobre Au al principio lo pasaba mal en las rampas, pues no sabía como bajar, después de comer y dormir (ella en medio del camino…U_U’) ya no se quejaba, sería de cansancio…XDDD. Yo para las subidas no tenia problema, ponía velocidad de crucero y a subir, el problema venía en las bajadas, que iba bastante más lento; en cambio Miguel y Bea, bajaban a toda leche, sobre todo Bea, que estaba hecha una cabra…XDDDD

Reventón de día, pero vale la pena hacer estas excursiones de vez en cuando.

Au conmigo en versión jeque árabe

Categoria: Senderismo |


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